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Escuela Normal Superior de Varones, 100 años de existencia, 100 veces inmortal

Por Walter E. Pimenta Jimenez
Magisterio
10/06/2014 - 12:45
5

Si hay una generosa noticia que satisface al orgulloso corazón normalista este año, esta es que
su ESCUELA NORMAL SUPER IOR DE VARONES DEL LITORAL ATLANTICO, cien años después, per vive al tiempo haciéndose
inmorta l; por ello no resulta impensable que su existencia le continúe dando nombre y lustre a su épica real idad. Este no es un hecho banal; representa toda una historia que se caracteriza por el compromiso ético y pedagógico de
continuar siendo la escuela de la esperanza y de los sueños en un mundo como el actual, devastador de las buenas ideas; su magna obra ha girado, gira y seguirá girando en torno a la noble y encomiable razón de hacer más afirmativa y asertiva la condi ción humana gracias al estudio que desde ella se
imparte.

Se vive un inmenso placer al festejar los ci en años de la E SCUELA NORMAL SUPERIOR DE VARONES DEL LITORAL ATLANT ICO. Los mismos reflejan un ideal: el del mundo, el del país, el de la ciudad y el de la soci edad que pretendemos a largo, mediano y corto pla zo; estrategia planificada que deja en un segundo plano las urgencias y
mi opías de aquellos que hoy la dirigen con miradas cortas y circunstanciales.

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Una institución que se mira a sí misma en cada uno de sus egresados, actores de esta gesta, involucrados y comprometidos con la misma, dispuestos a tomar r iesgos con tal de salvaguardarla de la iniquid ad y la anarquía en que ha caído de
un ti empo a esta parte, en contra de quienes pretenden hacer de ella un feudo fascista y totalitario que suprime la discrepancia cuando otros tenemos una manera diferente de interpretar lo bueno de las ideas y somos obstáculos opositores del beneficio de muy pocos. Llegar a un siglo de existencia para cualquier institución es
siempre motivo de festejo. Un ejemplo de perseverancia, de haberse levantado siempre después de cada caí da. Premio a la
acción colectiva antes que a una persona. Este año cumple 100 años toda una Escuela; la ES CUELA
NORMAL SUPER IOR DE VARONE S DEL LITORAL ATLANTICO, no importa, por ahora , el nuevo nombre que le han dado. Destaquemos mejor en su centenario que ella es manifiesto v ivo e irref utable de la educación
que imparte, que ha sido preocupación de muchos hombres, de muchas generaciones y promociones, ba stión formador
de maestros idóneos, peda gogos en el sentido moderno del término, que bajo la égida del pensamiento de Pestalozzi dio a
lo largo del siglo XX lu z y ciencia a la enseñan za, comprometida con el ideal de popularizar la educación, de enmarc arla en un modelo que propugna porque sea verd aderamente naturalista, enfoc ada en el progreso y el desarrollo. Esto sin duda reconforta y da esperan z a s. La causa no estáperdida. Con todo lo que a los colombianos nos gusta auto-
flagelarnos, podemos estar org ullosos de que la ES CUELA NOR MAL pueda festejar su centenario. ¿O no es acaso
la educación un proyecto a largo plazo?; ¿no es la educación el principal factor de progreso de una sociedad?; ¿no es la
educación la gran igualadora de opor tunidades, la gran integradora social, l a que define nuestra nacionalidad?
No cumple 100 años cua lquier institución educativa. Este año cumple 100 años mi ESC UELA NOR MAL, la que me hizo maestro a mí y a mis compañeros de la promoción 1972. A la que, sin duda, debemos mucho, debemos lo que
somos. Entonces permítanme por un momento ser egoísta y hablar de mi E SCUELA NOR MAL y su tiempo. Comienzo por lo que mis ojos percibieron, tan superficial como necesario: su edificio, también centenario, que por suerte ninguna moda caprichosa o búsqueda de mayor comod idad ha derribado. Cada rincón me trae a la mente un recuerdo, una historia , una anécdota , un momento. Las aulas que ocupé, sus ceibas legendarias en sombra gratis donde tatué la s iniciales de un viejo amor; sus cayenas rojas y florecidas cual corazones palpitantes; sus robles frondosos, casas de nidos y de pájaros libres como yo en ese instante. Sus cocineras del internado, olorosas a condimento y a cocina
de pueblo; su blanca capilla refug io de D ios perfumado en sahumerio; su bibliotec a llena de otros amigos: los libros,

Comentarios (7)

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garawo_16082 Mar, 12/05/2015 - 20:28
Mis mejores maestros me enseñaron al mismo tiempo que aprendían conmigo
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garawo_16082 Mar, 12/05/2015 - 20:28
Mis mejores maestros me enseñaron al mismo tiempo que aprendían conmigo
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garawo_16082 Mar, 12/05/2015 - 20:28
Mis mejores maestros me enseñaron al mismo tiempo que aprendían conmigo
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garawo_16082 Mar, 12/05/2015 - 20:29
Mis mejores maestros me enseñaron al mismo tiempo que aprendían conmigo
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garawo_16082 Mar, 12/05/2015 - 20:29
Mis mejores maestros me enseñaron al mismo tiempo que aprendían conmigo
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